Fragatas de los Borbones

El siglo XVIII fue también un periodo de grandes construcciones de buques más pequeños que los grandes navíos de línea. 369 buques menores, entre fragatas, corbetas, urcas, goletas, bergantines, jabeques y otras unidades se construyeron en los astilleros españoles de América, la península y las Islas Baleares.

La finalidad de la construcción de tantos buques menores no era otra que dotar a los vastos dominios de la Corona Española de fuerzas capaces de proteger las costas contra corsarios y piratas, así como asegurar las comunicaciones entre los diversos países integrantes de la Monarquía Hispánica, o atacar el tráfico mercante enemigo.

Entre estos buques menores jugaron un papel preponderante las fragatas. Estas unidades fueron el grueso de las unidades menores construidas en España. Durante el siglo XVIII fueron 196 las unidades de este tipo que sirvieron en la Real Armada.

A finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII no estaba aún clara la diferencia entre las fragatas, las corbetas y los navíos de línea menores. Como ejemplo de esto hay que reseñar que buques como el Brandemburgués "Friederick Wilhelm zu Pferde" de 60 cañones que era clasificado como fragata aunque era capaz de enfrentarse con éxito con buques de más porte y poder artillero (este buque, en 1693, hundió varios buques franceses, incluyendo dos navíos de línea ). Por otra parte se clasificaban como fragatas navíos de 20 o menos cañones. Más adelante, la clasificación de las fragatas se hizo más precisa, designándose así los buques de entre 30 y 50 cañones cuya misión era proteger y atacar el tráfico mercante, de modo análogo a los cruceros de los siglos XIX y XX. Lo más característico de las fragatas era su popa redondeada, su gran velocidad, en comparación con los navíos, y su maniobrabilidad, lo que le permitía romper el contacto en caso de enfrentarse a fuerzas superiores.

Las fragatas españolas del siglo XVIII eran rápidas y muy maniobreras. Su principal defecto, hasta mediados de siglo, era su escaso armamento que no solía sobrepasar los 30 cañones. Esta limitación armamentística las ponía en circunstancias de inferioridad frente a las fragatas inglesas, francesas u holandesas de mayor armamento. Esto no impidió algunos éxitos de las fragatas españolas, como en 1716, en que el Almirante Blas de Lezo, con una fragata, capturara en Las Antillas el navío inglés Cumberland, de 70 cañones.

A mediados del siglo, las fragatas españolas igualaron en poder artillero a sus contemporáneas europeas ya que montaban, como regla general, entre 34 y 44 cañones, si bien alguna, como la "Pomona" llegó a montar 48 cañones. Uno de los astilleros más importantes en la construcción de fragatas fue el de Mahón en cuyas gradas se construyó una serie de fragatas de 34 cañones denominada "Las Mahonesas" de gran belleza y muy marineras.

Las fragatas en servicio en la Real Armada se incrementaron con otras unidades capturadas a Inglaterra durante la Guerra de Independencia de los EE.UU., en número de 6. Las fragatas españolas tuvieron también hechos de armas gloriosos, como en el caso de las fragatas "Mercedes ", "Clara ", "Fama" y "Medea" que, en 1804, volvían de América con las rentas de la corona y diversos funcionarios y familias de estos. En las costas portuguesas fueron abordadas, en tiempo de paz, por varios buques británicos que les conminaron a rendirse. A pesar de las protestas del comandante español ya que no había guerra, los británicos abrieron fuego. Las fragatas españolas sobrecargadas de mercancías y pasaje, ofrecieron una enérgica y desesperada defensa, durante la que se produjo la voladura de la "Mercedes" siendo las otras tres obligadas a rendirse con grandes averías.

Al igual que los navíos de línea, las fragatas españolas del XVIII llevaban como mascarón de proa la efigie de un león rampante.

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VENUS, conocida también por Santa Brígida (1755-1809)

Construida en los astilleros de La Carraca (Cádiz) en 1755

Desplazamiento: 800 toneladas 

Eslora: 33 metros

Manga: 9 metros

Armamento: 30 cañones. 1ª Batería: 22 de 18 libras, Alcázar: 8 de 6 libras

Las primeras fragatas construidas por España durante el siglo XVIII, era muy marineras y veloces pero carecían del armamento adecuado ya que sólo montaban, como máximo, 30 cañones. Esto las colocaba en situación de desventaja frente a las fragatas francesas e inglesas que montaban ya, como regla general, 40 cañones. La causa de la inferioridad armamentística era lograr unas fragatas más rápidas que pudieran mantener despejadas las líneas de comunicación con Hispanoamérica. Su misión era parecida a los navíos de línea construidos a principios del siglo, de 50 y 60 cañones. En esta época, la doctrina de guerra de la Real Armada no estaba encaminada a la adquisición del dominio de mar, sino a mantener despejadas las rutas comerciales con las colonias. En esto tuvo éxito la armada española y pocos convoyes cayeron en poder de los ingleses, y las veces que esto ocurría, lo celebraban como un gran triunfo.


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Garzota

Construcción: Palma de Mallorca (1761)

Desplazamiento: 700 toneladas

Eslora: 52 metros

Artillería: 24 cañones de 26 en cubierta, 2 de 26 en alcázar, 4 de 8 en castillo

La Garzota fue construida para complementar a la escuadra de jabeques. Se trataba de una fragata pequeña pero rápida capaz de apoyar con su fuego a los jabeques tanto en sus luchas contra los corsarios berberiscos como en las acciones para la guerra de corso en el Mediterráneo. Esta fragata participó activamente en las luchas que, en 1780, se prodigaron en torno a Menorca ocupada por los Ingleses varias veces desde la Guerra de Sucesión española a principios del siglo XVIII. Su presencia, junto con los jabeques de la Real Escuadra, fue decisiva para impedir los refuerzos de tropas inglesas a Mahón y Ciudadela.

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Mahonesa

Construcción: Mahón (1789)

Desplazamiento: 1.100 toneladas

Eslora: 53 metros

Artillería: 24 cañones de 26 en cubierta, 2 de 26 en alcázar, 8 de 8 en castillo

Esta fragata constituyó, junto con las fragatas casi gemelas Esmeralda, Venganza, Diana, Ninfa y Proserpina, el grupo denominado de Las Mahonesas. Cuando fue botada en 1789, se la destino a la base de Cartagena prestando su servicio en la Escuadra del Mediterráneo mandada por el Marqués de Mazarredo. En 1796 es destinada a la escuadra del Atlántico sur al mando del Almirante Lángara, pero no concluye su viaje. A la altura del Cabo de Gata se encuentra con la fragata inglesa Terpsícore de mayor porte y poder artillero; tras un furioso cañoneo que dura casi tres horas, la fragata Mahonesa se ve obligada a rendirse por haber perdido al principio del combate el timón y quedar prácticamente desarbolada.

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DIANA, conocida también por Santa Ana (1791-1833 )

Construida en los astilleros de Mahón (Menorca ) en 1791

Eslora: 38 metros

Manga: 10 metros

Desplazamiento: 900 toneladas

Armamento: 34 cañones. 1ª Batería: 28 de 18 libras, Alcázar: 6 de 8 libras

Al acceder al Trono Carlos III, se estandariza la construcción de fragatas de más de 30 cañones, comenzando a construirse algunas de 40 o más cañones que podían batirse, en igualdad de condiciones, con las fragatas inglesas o francesas. La fragata Diana pertenece a una serie de fragatas construidas en Mahón, muy marineras y que sirvieron durante bastantes años en la Armada Real. La Diana fue modernizada a principios del siglo XIX, aumentando su artillería en otros 6 cañones de 6 libras en el Alcázar, con lo que su artillería aumentó hasta 40 cañones.

 

NOTA: Las toneladas que se expresan son de arqueo, no de desplazamiento.

© 1999- Francisco José Díaz y Díaz y Luis Alberto Gómez Muñoz. León. España