Batalla de Midway

Fuerza de Ataque

Para alcanzar el perímetro defensivo previsto al inicio de la guerra, el Estado Mayor Naval Japonés puso en marcha dos operaciones; la primera era el control de Nueva Guinea y las Salomón para aislar Australia; la segunda era neutralizar las Hawai mediante la ocupación de Midway. En el presente apartado sólo nos dedicaremos a la Batalla de Midway.

El raid aéreo estadounidense del coronel Doolittle en abril de 1942 precipitó la decisión de ocupar el Atolón de Midway, para lo que se preparó un complejo y minucioso plan para atraer a los restos de la escuadra enemiga a la lucha definitiva y a la aniquilación. Se preveían dos operaciones sincronizadas: La fuerza destinada a las Aleutianas atacaría la base de Dutch Harbour el 3 de junio de 1942 y ocuparía las islas de Attu y Kiska el 5; la fuerza principal se ocuparía de Midway entre el 4 y el 6 de junio reduciéndola primero con ataques aéreos y luego con el fuego de los barcos de superficie.

El plan de Yamamoto se basaba en la idea de que los estadounidenses no podían permitirse el lujo de perder Midway y ver ocupado parte de su territorio de forma que, si acudían a defender las Aleutianas, Midway quedaría inerme y si defendían el atolón, la superioridad japonesa borraría los restos de la flota enemiga. Pero para ello era necesaria la sorpresa, que no se dio al deducir correctamente de las transmisiones japonesas que el objetivo principal era Midway y lo otro una maniobra de diversión. En previsión de la salida de los portaaviones enemigos, se había desplegado una línea de submarinos entre las Hawai y Midway que informarían del paso de los Estadounidenses pero no detectaron la salida de estos que alcanzaron las posiciones al noreste de Midway el día 2 de junio.

La fuerza norte cumplió sus objetivos bombardeando Dutch Harbour y ocupando Attu y Kiska.

Los aviones de reconocimiento de Midway descubrieron el día 3 a la fuerza de invasión del Almirante Kondo y la sometieron a un ataque torpedero sin resultados. El día cuatro los americanos seguían sin detectar a los portaaviones de Nagumo y al grueso de la flota que se hallaba en el mismo área que ellos.

En la madrugada del 4 de junio los japoneses se prepararon para el ataque aéreo sobre Midway, lanzando al mismo tiempo aviones de reconocimiento para detectar a los buques americanos si se presentaban, pero la avería en un aparato impidió la detección a tiempo.

Simultáneamente los portaaviones estadounidenses y la base de Midway lanzaron sus aviones para localizar a los portaaviones japoneses. El ataque sobre la base apenas contó con oposición aérea pero produjo pocos resultados por lo que el oficial al mando solicitó un nuevo ataque.

Entretanto un avión estadounidense detectó a los portaaviones japoneses que fueron atacados sin éxito por los aviones de Midway. Cuando se estaba alistando la segunda oleada de ataque, un aparato de reconocimiento japonés informó del avistamiento de una fuerza enemiga, parte que fue seguido de otros contradictorios sobre la composición de la misma, lo que desorientó a Nagumo. Los japoneses prepararon la oleada para un ataque a buques en el preciso momento que los primeros aviones de los portaaviones estadounidenses llegaron sobre la flota. Sucesivamente todos los aviones torpederos, que habían perdido la escolta por el camino, fueron rechazados por los ceros y la cortina antiaérea de los buques. Por su parte los bombarderos en picado estadounidenses no pudieron localizar a la flota de Nagumo y regresaron a sus buques, salvo una formación que continuó la búsqueda localizando a los japoneses en el mismo momento en que la oleada de ataque comenzaba el despegue. Con los cazas japoneses a ras del mar persiguiendo a los últimos torpederos, el ataque dejó inutilizados y en llamas al Soryu, Akagi y Kaga que se fueron hundiendo a lo largo del día.

Con un único portaaviones indemne y Nagumo a bordo de un destructor, el Contralmirante Yamaguchi asumió el mando de las operaciones. Una oleada de Val con su escolta arrumbó hacia los americanos alcanzando al Yorktown y averiándolo. Otra oleada de Kates agravó aún más su situación hasta que el submarino japonés I -168 lo detectó y hundió.

Simultáneamente, el Hiryu recibe el ataque definitivo, resultando hundido.

Al tener conocimiento del estado de la flota de Nagumo, Yamamoto intentó continuar el ataque reuniendo los portaaviones de las Aleutianas con los que acompañaban a la fuerza de superficie para localizar y atacar a los americanos. Destacó a los cruceros Mogami, Mikuma, Kumano y Suzuya para bombardear Midway por la noche. Sin embargo al comprender que no llegarían hasta el amanecer dio orden de retirada, durante la cual fue hundido el Mikuma.

© 1998- Francisco José Díaz y Díaz y Luis Alberto Gómez Muñoz. León. España